¿Qué es lo que define un vaso o una mesa? ¿Qué define una pluma o una silla? ¿Qué define a los utensilios de uso cotidiano? El factor determinante de cada objeto está condicionado no solo por su forma y su función, sino que más importante aún, cada objeto se determina socialmente, puesto que en cada objeto o utensilio existe un factor moral de uso.
Si en principio, como sabemos, la moral, solo pertenece al individuo-histórico-social, también el diseñador industrial al proyectar objetos útiles para un grupo social, “imprime” su carga ideológica, y una moral ideal en ellos, que luego es decodificada por un usuario que vive en un mundo real. Y en esta relación, entre un uso ideal del objeto y un usuario real, es donde se sitúan las mercancías críticas que aquí se exhiben.
Pues, estas piezas, al transgredir su utilidad, ponen en evidencia ciertas relaciones morales del usuario con el objeto, relaciones que van de lo ideal a lo real. Por ello, para poder acercarse a las obras aquí expuestas no puede pensarse tan solo -y de un modo simplista- que son “inútiles” o que sus formas son “inadecuadas”. Pues cada obra, en sí misma, pretende iniciar tanto un debate con el espectador, como una reflexión del “uso real” del objeto que, en este caso, busca transgredir su código moral.
Si bien, cualquier usuario ejerce un uso real sobre el objeto, las “mercancías críticas” ponen en evidencia la naturaleza abstracta del diseño industrial y la interacción del individuo con los objetos. Pues estas obras proponen una peculiar “moral del objeto”, moral que pareciera estar impresa en cada obra; pues cada una de ellas representa la alineación a que un usuario utilice de “forma correcta” los objetos. Pero continuamente, la ideal “forma correcta” de utilizar los objetos -como sucede con la buena moral del día a día- llega a transgredirse, ya que el individuo recurre a la “libre elección” de sus actos, sean, estos, moralmente “correctos” o no. Así, un individuo puede transgredir no solo la moral de la sociedad a la que pertenece, sino que también transgrede la utilidad ideal del objeto.
Por otra parte, algunas obras de las aquí expuestas se apoyan en estrategias publicitarias, para reafirmar su forma de distribución y consumo. Pero también, estas piezas al asumirse, sin complejos, como arte, critican y reflexionan sobre si mismas, sobre un deseo de estar dentro del espacio museístico.
Entonces ¿qué define a estas mercancías críticas?... al presentarse, estas, no como objetos funcionales, sino como objetos que se enfrentan al espectador, le obligarán a que saquen a flote su moral interiorizada, y será ese proceso lo que las defina…
Sebastián Juárez






